lunes, 9 de julio de 2007

Carta a Andrés Manuel

Querido Andrés Manuel,

No he querido comenzar esta carta llamándote “presidente” aunque sabes que lo eres y muchos como yo te pensamos así y si tenemos oportunidad, te lo decimos, te lo gritamos, con todo orgullo. Pero esta vez quiero llamarte por tu nombre, porque tú así eres, te quedas cerquita de la gente, sin pretensiones, eres amigo y eso te hace diferente. Acabo de terminar tu libro y ya sabes, un amigo que me lo vio me dijo que de seguro no lo escribiste tú, que todos los políticos tienen escritores pagados que les hacen los discursos y los libros. Yo no creo. Le rebatí que hay grandes lecciones de prudencia y sensibilidad política en el libro y que sólo pueden desprenderse de la experiencia en el trabajo con la gente. Él me contesto que de seguro no las aplicas por que está convencido que no las escribiste tú. Ya no seguí discutiendo, pero no le creo. Yo te creo a ti. Y sin dogmas, porque siempre he sido crítico: tú mismo lo has dicho, la crítica y especialmente la autocrítica, nos hace mejores seres humanos. Y claro, ser críticos es usar sistemáticamente la razón y subordinar a ella la rabia. ¿Fue Monsi o Pitol el que lo dijo? Ya no me acuerdo. Ya después de tanto a veces se me revuelven los recuerdos. Lo que hemos vivido.

En fin. Hay tanto que quisiera decirte que no sé ni por dónde empezar. Por principio, me dio mucho gusto verte el domingo primero de Julio en el Zócalo, de nuevo. Lo que no hemos hecho ahí también. El ombligo de la luna, como dijera Elena. Nuestra casa. ¿Qué se siente verlo desde el templete? Me imagino, que de menos, da vértigo, así tan lleno de gente, de nuestra gente, tu gente. Esta vez llegué temprano y me pude poner a unos pasos de la valla que hace el pasillo central por donde cruzaste hasta el templete. Esperaba verte pasar ansioso y me calmaba la emoción platicando con las viejitas de al lado. Me colé hasta allí porque hice amistad con una en el metro de camino. Ni ella ni yo fuimos a la marcha, ella porque se desbarataba y yo, la mera verdad, porque no quise dejar de abrazar en la cama a mi novio en la mañana. Ahí sí, perdona, pero el amor por mi familia no lo puedo poner a competir con el amor por la causa. Y eso que él no nos apoya para nada y siempre ha sido bien crítico de lo que hacemos. Por eso lo amo, ¿sabes?, sus cuestionamientos me hacen bien, me vuelven mejor representante de nuestro gobierno, por que él me hace notar de dónde cojeamos. Y aunque no me apoye en esto, me da todo su amor. Jamás ha querido acompañarme a una marcha, pero ese domingo, me llamó para decirme que me amaba justo en el momento en que tú comenzabas tu discurso. Y yo le dije, jugando, yo también te amlo. Nos reímos y luego colgamos para ponerte atención. ¿Para qué te cuento todo esto?

¿Dónde me quedé? Ah sí. Pues ahí andábamos en la valla, esperando a que llegaras. Compramos antes de llegar al Zócalo unas banderas blancas con el águila juarista. Regina comenzó a cantar e inmediatamente las alzamos. Que canción tan bella. De plano no me aguanté y se me salieron las lágrimas. Alguna vez escuché, o leí, ya ni sé, que cuando uno llora es porque el alma no cabe en el cuerpo y se le sale a uno por los ojos. Cómo me iba a caber el alma en el cuerpo con lo que cantaba esa gorda queridísima, y con la catarata de recuerdos que se me vinieron encima de repente. Ya ni mencionarlos por que son los recuerdos de todos nosotros. A mi lado también rodaban lágrimas y así ya no me dio tanta pena y le dimos todos juntos rienda suelta al sentimiento. Ay, mexicanos, al fin de cuentas y más si nos juntamos como lo hemos hecho desde el desafuero y como seguiremos trabajando por el México que queremos ganar: juntos.

A veces me frustra que la izquierda se porte de manera tan desunida. Lo he visto más de una vez: los radicales se ven feo con los moderados, los pejistas les olemos a caca a los zapatistas, y ya ni qué decir de las tribus del PRD. ¿Qué piensas tú? A mi no me gusta nada. Deberíamos de encontrar mecanismos de trabajo en unidad. La justicia social es un credo que compartimos. No debería olvidársenos lo esencial tan seguido. Y luego, hazme el favor, los que colgaron a Stalin, ¿bueno? Digo, Marx y Engels está bien, Lenin, pasa; ¿pero Stalin? ¡Por Dios, de qué año son los libros de historia que leen esas personas! Yo se que tú has dicho que dentro de nuestro movimiento caben muchas izquierdas, pero insisto, ¿Stalin? En fin. Allá ellos. A mí me da horror y creo que su imagen no nos hace nada de bien. Y que conste que yo apoyo la libertad de expresión, pero no hay que ser así, fue una dictadura espantosa, ¿no tuvo que venir Trotsky a refugiarse de él a la casa de Diego y Frida?

Ya me dispersé de nuevo. Pues ahí estábamos llorando de coraje y de esperanza después de un año, cuando pasaste. Pasaste rápido, pero sí nos viste. Creo que nunca te había tenido tan cerca físicamente; por que ya sabes que emocionalmente, como dice la canción, aquí en el costadito te llevo. Yo te grité con todas mis fuerzas ¡presidente, presidente! Seguramente escuchaste mi voz junto con la de todos los demás. Me hace feliz saber que me oíste. Gritaba con la bandera de nuestro gobierno en una mano y alzando mi puño en la otra, como si te dijera, aquí están mis manos, Andrés, dime qué necesitas que haga con ellas hoy. Una pancarta que leí luego decía “estámos a sus órdenes señor presidente Andrés Manuel López Obrador, usted ordene”. Es claro que todos nos sentimos así. Recuerdo que el primero de diciembre alguien dijo, ya no se quién, "el que está atrincherado en el Auditorio Nacional, el usurpador, debería a ver quién es el verdadero presidente, que no tiene que andarse escondiendo, sino que está aquí cerca de su gente". Así siguen las cosas desde entonces ¿no? Tú estás acá con nosotros y él allá con sus empresarios ricos, con sus agentes del Fondo Monetario Internacional y sus militares asesinos. Ay, Ernestina, no te vamos a olvidar. Ya no quiero hablar de él y de sus cobardías por que me enojo, o lo que le sigue. Además mi novio votó por él y no lo pude convencer de lo contrario. Como ves, nuestro amor es un ejemplo de convivencia democrática. El dos de julio estábamos juntos en mi casa y para no discutir decidimos no ver la tele, aunque a los dos se nos hacía el corazón chiquito. Al final no soportamos más y la encendimos y oh sorpresa: nos fuimos a dormir con la misma incertidumbre que todo el país ese día. Nunca se me va a olvidar ese momento, tenía el corazón agazapado, ensombrecido, ya presentía lo que pasaría. ¿Nunca te preguntas qué hubiera pasado si las cosas hubieran sido diferentes? Yo todo el tiempo. ¿Es que nunca vamos a ganar por las buenas? Me aterró ver cómo cambió el Sonríe, vamos a ganar por el Sonríe, vamos a resistir. Y sí sonrío, pero algo no deja de doler por dentro.

Hace años, en 1988, cuando lo de Cárdenas, yo recuerdo que el día de a elección iba con mi papá en un vocho verde que teníamos. Tendría yo unos cinco años quizá. Veníamos de casa de mis abuelos. Ya no sé a qué fuimos. Me imagino que era domingo y por eso fuimos a su casa a pasarlo con ellos en familia. El caso es que ya íbamos de regreso y pasamos por una casilla electoral aún abierta. Serían las cinco o las seis. Pasamos y mi papá hizo algo que nunca lo vi hacer antes y nunca más lo vería hacer después: Se asomó a la ventanilla del auto y gritó con todas sus fuerzas ¡Viva Cárdenas, cabrones! Nunca se me va a olvidar. Años después la historia del país y la historia de la familia se repite: yo lo renegado, como nos dicen, lo traigo en las venas, mi padre votó por ti y mi mamá por el otro, como mi novio y yo. Mi madre ya se arrepintió y mi novio aún no. Pero en una de esas lo hace, espero. Ya hasta lee la Proceso o El Chamuco de vez en cuando. Ya estoy hablando de nuevo de él. Estoy enamorado, lo siento.

Eso me hace pensar en algo que dijiste en la Convención Nacional Democrática del dieciséis de septiembre, algo sobre seguir en la resistencia con amor. Eso me gustó mucho. Todo lo que hacemos lo hacemos por amor. Si no, cómo, me pregunto. Por eso hay tanto derroche de creatividad, diversión y unidad en nuestro movimiento, por amor. Si no, cómo se explica lo que vivimos esos cincuenta días en los campamentos. Si no nos mediara el amor hace mucho que esto se hubiera vuelto o violento o apático. Y no, acá seguimos, de pie pese a lo que nos predijeron muchos, acá seguimos, inconmovibles en la lucha por la democracia, como dijo Jesusa ese día. Y a propósito, cómo me gustaría ver a Liliana de vez en cuando por ahí junto a ella. Supongo que no se mete porque es argentina y ya sabes que le pueden armar ahora sí que un tango por involucrarse, pero es que soy su admirador. Si la ves, dile que soy su fan y que espero que algún día se asome por ahí para mandarle un beso y darle las gracias por tanta música tan maravillosa. Apoyarte les costó la amistad de Tito Vasconselos, porque te odia, ni sé por qué. Supongo que porque durante tu gobierno en la Ciudad de México tuvo problemas en sus bares, pero es verdad todo lo que decían de ellos en las noticias. De todos modos te detesta y habla mal de ti cada vez que puede. A mí eso me molesta mucho. Pero ya ni digo nada por que la comunidad gay ya lo está poniendo en su lugar. Esa es otra historia.

Además ya ni me enojo cuando hablan mal de ti los medios, que es peor. Ya se que así va a ser toda la vida. Ya mejor me aguanto, me informo y trato de informar a los demás para ver si entre todos podemos fisurar al menos, ya no se diga romper por que eso está muy canijo, el cerco informativo con el que nos tienen atados. Mira nomás lo de Gutiérrez Vivó. Además él era casi de derecha en sus comentarios; es más, mi papá me dijo que recuerda un comentario suyo en el que se asumía de ultraderecha. Me imagino que asocia a la izquierda con ciertas facetas oscuras del comunismo, como Stalin, ¿no te digo? Su pecado fue ser un buen reportero. Y él que es derecho, no sé que nos va a pasar a los demás que somos siniestros. ¿A quién más tendrán en la mira? ¿A La Jornada? Ya suena a alarmismo, ¿no? Uy, si supieras que una vez me puse como energúmeno con un pobre muchacho que repartía esa propaganda de desprestigio en nuestra contra, disfrazada de periodiquito que dirige Jorge Kawachi. Le quité el paquete y le grité que lo que estaba haciendo era traicionar a su pueblo y no se qué tantas tonterías más y me llevé el paquete que destruí con toda furia en la comodidad de mi hogar. Aquél nada más se me quedó viendo con ojos de plato como diciendo, ¿a este pendejo qué le pasa? Y tenía razón. Pero es que esas cosas impresas eran infames. Yo acepto la crítica, pero no así, eso es tramposo y artero y no contribuye de ninguna manera a generar la democratización de las conciencias nacionales. Pero tú sabes más de eso que yo. De todos modos no lo debí haber hecho, ese hombre se trataba de ganar la vida como todos. A quién sí te advierto que no me voy a aguantar y les voy a dar un puñetazo en la cara si los veo, van a ser Tello y a Krauze. Bueno, no; porque se nos vendrían encima los medios acusándonos de violentos. Pero Dios sabe que me muero de ganas. Tengo más motivos que los que tenía Vargas Llosa cuando descontó al Gabo, según cuenta Shrerer y que además, dicho sea de paso, ni cuenta el chisme completo. A propósito, lo que le pasó a él hace años no deberíamos olviarlo jamás. Los poderosos nunca han cambiado de alma, solo de cara.

Apenas hablé con unos amigos que hicieron el trabajo de resistencia pacífica acá en Cuernavaca y les comenté que te vi el domingo allá en el defectuoso. Mamadas, me dijeron, deberíamos de estar pensando ya en las elecciones intermedias y del 2012 y no estar haciendo gobiernos virtuales con presidentes virtuales y secretarios virtuales y todo virtual. No los contradije porque ya se veía que era causa perdida discutir con ellos. Sólo les dije que era para no olvidar, porque el pueblo de México a veces peca de tener una memoria histórica de corto alcance, y esto no lo podemos olvidar, por que ya hemos olvidado mucho antes. Esto no se puede quedar así nada más y superarlo como si fuera un trauma de la infancia que cura el psicoanalísta. Me imagino que también piensas en las elecciones que vienen, y que los miembros del Frente Amplio Progresista lo deben hacer también. Tú sabes que estamos listos para trabajar en eso en cuanto nos llames a hacerlo. Estos amigos estaban molestos por que decían que el movimiento se va apagando en la provincia por que a la gente no se le dice qué hacer o cómo pueden ayudar al Gobierno Legítimo, que necesitan vías para involucrarse. Ahí te lo paso al costo para ver qué se hace. Ya se que la red de representantes del Gobierno Legítimo está muy incompleta todavía, pero ¿por qué no comenzamos a aprovechar lo que hay?

De todos modos, yo siempre digo que hay que hacer lo que cada quién pueda sin necesidad de que nos organicen. La labor es chiquita, pero de poquito en poquito, algo se ha de lograr. Por ejemplo, llevando los videos de La verdad Sea Dicha a los compañeros del trabajo y la escuela. En mi escuela a veces fotocopian las caricaturas de El Chamuco y las pegan en el elevador para que la gente las vea y se entere de lo que pasa en el país. En fin, hay que ser creativos, yo digo, y hacer lo que cada quién pueda con la gente que está alrededor. Cada quién sabrá cómo hacerle. Yo voy a prestar tu libro y el de Elena cuando lo termine de leer para que mis amigos los lean y los podamos discutir. Claro que espero no perderlos, por que son muy valiosos para mí, pero ya sé cómo es esto de prestar libros. Yo mismo me he clavado algunos, sin intención, claro está.

Andrés Manuel, ya no quiero distraerte más por que has de tener muchas cosas que hacer y yo nada más te estoy quitando el tiempo contándote mis cosas. Mira, ya escribí una carta kilométrica y solo quería decirte que estoy feliz por haberte visto recién y refrendarte mi apoyo y mi afecto. Yo sé que es difícil, pero no te nos pierdas tanto porque te extrañamos. Me dio mucho gusto oír lo de la Universidad Intercultural del Estado de Guerrero. ¿Imagínate? Una obra pública, una institución educativa, una universidad indígena, que pide que la inaugures, que reconoce al Gobierno Legítimo de México. Me encanta y supongo que a ti también.

Bueno, ya. El que mucho se despide… Que estés muy, muy bien. Estaré como todos muy al pendiente por si nos llamas de manera extraordinaria por lo de Pemex. ¿Serán capaces de tal atraco? Es increíble lo poco y lo feo que le sobrevive a Lázaro Cárdenas. Te mando un fuerte abrazo. Espero verte pronto, pero para cosas buenas. Se vale soñar que somos felices, aunque no tengamos permiso, como dijera Benedetti. Vas a ver que un día, más temprano que tarde lo vamos a lograr. Gracias por todo y mucho éxito allá por donde andes. No se te olvide que no estás solo. Otro Abrazo.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Ugo Rincón dice: joven Raúl de Alegaydría, nomás para decirle que no pude leer a fondo su carta a Andrés Manuel pero en la revisada que le di casi me pongo a chillar de lo veraz y contundente que me resulta, además de que claro, compartimos muchos puntos de vista al respecto, salvo la cosa del alma; no estoy seguro que se me saliera por los ojos, yo no tengo de esa cosa.

Pável dijo...

Algunas faltillas por allí, pero quien subordine el fondo bajo el yugo de la forma, estará extraviado y no habrá estrella polar que lo lleve a puerto.

Apasionado le siento, bonita cosa. Ojalá esa pasión no se apague jamás. Puedo no compartir algunos puntos de vista, pero en lo fundamental ahí vamos, junto con pega'o.

[Raúl de Alejandría] dijo...

Ugo: yo te he visto llorar por lo mismo. Recuerdo una vez, cuando el desafuero, escuchando en la radio del coche a la salida del CNA la narración de Carlos Loret de Mola. A mí no me engañas. De todos tú eres el que más alma tiene, si se pudiera pesar o medir.

Pavel: Hijoles, más faltas ¡chin! como me choca que pase eso, prometo revisarlas. La pasión, esa cosa que no sabemos que es, pero que es lo que somos (Saramago decía lo mismo en Ensayo sobre la Ceguera).

Anónimo dijo...

Ugo dice: riájatelas ¡! gracias.



Amlo, Patria o muerte...

Alivá Ardevaas Leinad dijo...

Algunos tienen en dioses a entes volátiles y pasionales, otros a entes que castigan y someten. Hay quienes tienen héroes y los deidifican; habemos quienes deidificamos conceptos. Pero deidificar a AMLO?...

Yo simplemente no me la creo. En general, creo que prefiero seguir sorprendiendome de la capacidad del humano para cometer estupideces. Es divertido... Y aunque a mi tambien me da coraje que haya weyes que digan que no hubo fraude, y peor aún, que digan que méxico está mejor con fecal, no puedo evitar repugnarme por la otra cara, la cara que se desvive por una causa agonizante y sin futuro. Si por el contrario, se da un futuro con ello, quizas me de miedo pensar lo que el fanatismo pueda lograr.

No se pierdan entre sus pasiones, no es lo único que queda.

[Raúl de Alejandría] dijo...

Daniel,

Una vez, de las primeras reuniones en el Zócalo despues del dos de julio, al salir de los vagones del metro, entre la muchedumbbre que gritaba ¡AMLO! ¡AMLO!, alcancé a ver a una viejitita como de cientos de años, chiquita y flaquita con su delantal azul y que gritaba con todo el aire de sus pulmones, enfurecida también.

Me acerqué como pude para protegerla con mi cuerpo de la marejada de gente exaltada que no dejaban de escupir los trenes naranjas. la van a apachurrar, pensé. Después de varios sustos llegamos al zócalo y me dio las gracias y yo no pude evitar, por morbo seguramente y por todo, preguntarle qué hacía ahí a su edad.

Me dijo que ésta era la oportunidad última que tenía para ver cambiar a México, que no viviría seis años más para esperar una nueva elección y que por eso en ésta se la jugaba toda.

Nos encontramos varias veces más en los campamentos y cuando me sirvió un plato de la sopa de pasta que acababa de preparar para darle de comer a cientos de personas que hacían fila, y cuando ví que esa sopa de la olla de peltre no se agotaba nunca, como si se tratara del milagro del pan y los peces, me quedó claro: debajo de esa carpa amarilla esa mujer humilde y buena se jugaba todos los años de su vida por las generaciones que venimos caminando detrás. Cuanto amor.

Esa pejeviejita, si quieres, llegó puntual al llamado de la historia. ¿Por qué los que somos más jóvenes tenemos tanto miedo?

Y no, las pasiones nos son lo único que nos queda. También nos quedan la historia y la esperanza.

Y sí, yo confío en Andrés Manuel López Obrador.

Alivá Ardevaas Leinad dijo...

No me malinterpretes, no estoy en contra de nadie, y desde luego que es chido ver a una viejita aferrandosea a la vida de esa manera, es bonito, y nadamás. Tu vision es lo que me repugna. No hay solucion en ese antagonismo, no hay esperanza, no hay cambio. Lo que para unos implica el verdadero y legitimo y etc. gobierno de AMLO, para otros representaria muchos cambios no queridos.

El problema no es quien sea el presidente, el problema es que sea quien sea el presidente, seguimos siendo parte de este sistema. Ese es el problema. Pero no se entiende???


(entiendase sistema como cualquier estructura ordenada y axiomatica, no como capitalismo o socialismo o comunismo, o etc...)

http://gohenegas.blogspot.com/2007/07/carta-ral.html

[Raúl de Alejandría] dijo...

Me repugna que te repugnen otras maneras de pensar y de sentir. Es una palabra muy terrible.

Y bien, en esta anarquía estulta que propones en donde todo está jodido, qué hacemos ¿?

Yo digo que se puede ser cínico con lo grande y compasivo con lo pequeño. Pero si no podemos hacer de lo pequeño algo valioso, entonces qué ¿?

Seven dijo...

Gracias por visitarme, leí parte de tu carta. No es mala idea escribirle a una autoridad. lo le escribire a la presidenta de chile.

saludos.

Tina Marie dijo...

Gracias por tu visita a mi blog.
Feliz Viernes.
Saludos.

morgan dijo...

wow...que cartota...pero de mi salud...mejor que se ponga a hacer algo de provecho...

saludos y buen fin

Anónimo dijo...

Y entonces una viejita de cientos de años se arriesga a apostar con sus pocos elementos por su sueño. Hay jóvenes que no tienen sueños, viven en la soberbia que su propia edad les da... Se atreven a cuestionar y asumir que no hay ni podrá haber cambios... ¡Qué jodidos!

La mejor garantía para evitar el cambio es la pasividad...

Fastfood dijo...

LARRRRRRRRRRRRRRRRRGA LA CARTA. Y QUE PASION DISCUTIENDO.

Erranteazul dijo...

Querido Raúl: Ante todo gracias por responder a la visita que hice a tus sirenas, a nuestras sirenas.
Con verdadero placer he leído tu carta, incluidos puntos y comas. Es larga sí, pero a veces es así que se debe escribir, con puntos y comas, cuando se tienen tantas cosas importantes y sentidas qué decir. Con muchas coincido. Creo sobre todo que ha sido pensada, redactada y publicada con total honestidad y eso tiene un valor único que por ningún motivo debería regatearse.
La admiración y confianza que depositas en Amlo es enorme, sólo superadas por el amor a tu chavo. Felicidades. Ese es amor del bueno, además de que la democracia evidentemente sí impera en tu casa, para ejemplo de millones.

Yo respeto como no imaginas a Andrés Manuel. De hecho, creo que el sustento fundamental de su propuesta es la honestidad que transpira, pero por desgracia le ganó e un momento dado el coraje y se cegó. Empezó a repartir mandarriazos primero contra la "Chachalaca Mayor", ésta por supuesto aborrecible, y entonces cayó en la trampa. De ahí pal real. Porque la pantomima esa del dizque desafuero la manejó con soberbia maestría, dejando bizcos a la mayoría. Hasta entonces todo bien.
Pero, Raúl, México no empezó ni terminará con Andrés, como mucho menos la democracia empezó en el 2000, según dicen un montón de pobres manipulados. La democracia en nuestro país se ha venido construyendo con sangre, sudor y lágrimas practicamente desde que los españoles pusieron pie en nuestras tierras, y no exagero. Ha sido una lucha titánica y voluntariosa de muchas generaciones a las que pertenecieron nuestros ancestros orgullosamente. Es decir, la democracia no se fabrica en un día y menos nace silvestre, como las margaritas o las magnolias, ni en fecha determinada. En cambio, lo logrado, poco o mucho, y yo creo que es mucho, puede perderse en un abrir y cerrar de ojos si damos paso al fanatismo. No ves cómo andan en otros lares, sin pies ni cabeza y muertos por doquier, unos en nombre de la "democracia" y otros en nombre de "Dios"???
Mencionaste a Juárez, el gran Indio de Guelatao, orgullo de nuestra raza y de toda América, pero te faltaron Zapata y Villa, por ejemplo, dignísimos mexicanos que con sinceridad y valentía asumieron con extraordinaria nobleza la causa más noble.
México está formado por muchos méxicos, no sólo por el defe. Cuando sepamos entender cosa tan sencilla y compleja a la vez, quizá encontremos el camino. Así, hay mexicanos que tienen su visión de lo que debemos ser y hacia dónde ir, y otros que difieren. Respetables ambas posturas. El chiste es dar cabida a las dos y con esos brazos seguir construyendo la patria, gane quien gane en buena lid. EN BUENA LID, subrayo. Acaso en algún rincón del mundo existe esa perfección???
Los sistemas políticos, como toda obra humana, adolecen de errores, algunos monstruosos. Advertirlos y cambiarlos debería ser trabajo democrático irrenunciable. Hay que trabajar en ello. Los chavos especialmente, porque aunque parezca trillado, de nosotros es el mañana y cuando digo mañana es hoy. Pa luego es tarde.
Las manifestaciones, las pancartas, los gritos y sombrerazos son buenos, pero lo realmente valioso y nutritivo no está ahí. Ese fue otro error de Andrés. Las viejitas envueltas en lágrimas son hermosas, tanto como aquellas otras que de rodillas llevan veladoras a la Vírgen de Guadalupe, de todos mis respetos y cariños. Pero el trabajo, el verdadero, está en otros espacios y si se quiere efectivo deben usarse otras herramientas: la cultura, la preparación intelectual, la defensa con ideas y ante las instancias que para eso están, con la ley en la mano y con una valentía como para dejar la vida ahí, no apachurrado por una muchedumbre.
Este país nuestro, tan discímbolo y contradictorio, tiene que encontrar su propia ruta con su propia brújula. andar imitando democracias ha sido otro error. Una alternativa como la gringa, por Dios!
U otra como la sataliniana, por Dios!
U otra como cualquier otra, por Dios!
No. México somos muchos méxicos. Pretender que sea uniforme y suave es un sueño guajiro que no se realizará per secula seculorum. Seguir por ahí es perder el tiempo.
Me dirás, lo sé, que luchar por algo así enmedio de la dichosa "globalización" es algo impensable, y sin embargo te contestaré con tanta convicción como la tuya, que por ahí es. No hay de otra si verdaderamente queremos alcanzar el México que queremos los mexicanos, no otros.
Andrés dio un campanazo. No escucharlo sería temerario por parte de sus adversarios y yo creo que Felipe lo entendió así.
No sé si las elecciones del 2006 fueron fraudulentas. No me consta. Prefiero pensar que no. Pero este país merece transitar hacia esa búsqueda enmedio de paz y con la mirada puesta en el futuro. Seguir trabajando por una integración nacional en la que todos quepamos, cada quien con sus ideas, con sus usos y sus costumbres en el marco de una Constitución que protega y garantice por igual los derechos de todos y especifique claramente y sin ambigüedades nuestras obligaciones.

Raúl: Perdona este larguísimo comentario. Me motivaste a escribirlo y aquí está. Y como dijera aquel famoso sabio cuyo nombre no recuerdo pero de seguro tú sí: "Podré no estar de acuerdo con tus ideas, pero daría mi vida por defender tu derecho a manifestarlas".

Y estoy de acuerdo con Pavel: Quien subordine el fondo al yugo de las formas...

Un abrazo.

Muegano. dijo...

Wow! Larga, ciertamente fuerte, certera. Debo releer un par de veces más... tiene suficiente para desatar más de una meditación.